martes, 15 de enero de 2013

Que salgan las coristas y Norman Schwarzkopf, jr.


Literalmente dijo aquello de: 'Hawkeye no debería aparecer en televisión después de caerse sobre 117 colonias de monjas en llamas'. Y en ese mismo instante  fundo su propia secta presbiluterana y llena de furcias con cara de Lucille Ball.

Llevando el tema a mi propio terreno, debo decir en mi defensa que padezco un extraño síndrome de no-apreciación de sonidos diáfanos. Les haré una demostración en cuanto me traigan el cadáver de Phyllis Diller untando de miel y moscas a su alrededor. Y llegados a este punto, yo creo que ya están lo suficientemente mentalizados para que les hable de lo que supone profanar las catacumbas en medio de la realización de una 'Tupinambá púrpura', pero eso será si llega un mayordomo con los pros y los contras de mi mitomanía galopante. Dejaré esta tarta en el alfeizar para que se oxigene de zarzamora. Luego la llevaré a vacunar.

PROCEDA. 'Proceda' es lo que gritaron unos niños camboyanos aquella tarde, después de ver 'Paradise Lost' y supieron que su futuro no estaba controlada por un titiritero nazi con ansias de asesinar niños al estilo Hermanos Quay. He dicho.

PERMEABLE. 'Permeable' era el nombre de una productora de vídeo casero porno-gay- estrambótico-festivo-queer que se fundó en 1988 y duró tres meses justos con el streno de 'Dikkaard's Dick: Beardin' those alecks inda Ack-Ack'. Solo se vendieron diez copias, las otras diez fueron donadas generosamente por Phillip Seymour-Hoffman a la Masa devoradora de carne para hacerse un dúplex vanguardista y muy, muy, muy raro.


Déjense ya de tanta cursilería kinki con máquina de escribir Olivetti incluida y piensen una una pradera fértil destrozada por montañistas que la visitan sin ningún rubor para vender allí sus alpistes, apechusques y aparejos de timador del Salvaje Oeste. That's the world for...Irony!. Quien se atreva a señalar con el dedo las incoherencias de un mutilado por el Parkinson, le corto la glándula de Öx-öXXX. Yo aviso solamente una vez, a la segunda; hay peligro y a la tercera...La Pachanga no puede permitirse referencias obituarias a entradas desaparecidas, lo estipulamos en el 'Dogma '00'. Solo me queda correrme para enajenarle la mente al coronel Wess.

Siguiendo con el catálogo de atrocidades de Lady Snowblood, a la derecha un empresario corroído por la leishmaniasis y aterrado por vivir en las tablas de un escenario con una megáfono con la voz de Roy Hudd, repitiendo constantemente aquello de: 'Que salgan las coristas y Norman Schwarzkopf, jr.'. Eso no es vida, no, señor, señor...
La máquina ancora é guardatto. Mañana sacaremos los malvaviscos para buscarles una nueva acepción en el Microsoft Word...pero, tranquilos  también asistiremos al XXVII Congreso Anual en memoria de aquel capítulo desterrado de 'Roseanne': aquel en el que...Bueno, los censores me piden 4,000$. Así, que el mumblecore no está a la altura de las expectativas cooperativas inspirativas y exhalativas. Lo supe yo. Diviértanse con la polla de su ego. Sin comentarios, Hawkeye.


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