domingo, 14 de agosto de 2016

Taumatawhakatangihangakoauauotamateaturipukakapikimaungahoronukupokaiwhenuakitanatahu: una introducción al desasosiego existencial.


Según el Diccionario Johanssen referido a la hora de cazar peces silvestres en un tramo superior a 23 km de la Costa Este de Sudamérica tirando por el Surinam hasta llegar a las costas de Silvania Ulterior, los símbolos no significa nada. Véase la entrada 89 para referirte a un agasajador de mentalidades atrofiadas. Anoche te dibujé mientras dormías y en un plato de lenteja se reflejaban tus dientes tan estampártelos contra la acera de tu casa la noche que visite borracha.
Avistaste un cometa y lo llamaste como tu suegra muerta asesinada en una rueda de reconocimiento de novelas de Corín Tellado, pero a tu jerbo no le pareció importar.
La hora del Pacifico Norte sigue siendo mañana.
En un recuento insustancial dentro de las cárceles Panameñas en plena Revuelta Estudiantil 3 1/2 en la ciudad de Tombuctú, uno de los estudiantes recibió un golpe en la cabeza contra un bordillo. Al levantarse, supo memorizar de corrido todo el plantel de actores de la primera representación de 'The Pirates of Penzane' sin incluir a los maquilladores ni a la comparsa cilenta.
Y tras esta historia que o venía a cuento, recoged vuestras muecas desencajadas.
Macerar el cilanto. Cilentar el milento. Lacentar el cilente. Celentar la mileta. Cimentar la milana. Milanar la cineta. Cinetar el monete. Cicatar la minana. Minanar la cicuta. Cocinar la cita. Y micatar la cica.
Hay un rastro ineludible de sándalo cada vez que usted atraviesa esta habitación a la hora de recoger sus enseres cada vez que necesita registrar el bolso sin fondo de su madre, preguntó el detective en bata y copete de anís.
Le juro por mi madre que yo recogí mis muecas desencajadas una vez hubo acabado la función de teatro en al que un terrateniente judío martirizaba a un grupo de esclavos chipriotas al grito de 'Damn the torpedos! Full Speed Ahead'. Y tras este toque de atención, abandonó la habitación.
Torpedear el silencio. Silenciar el torpedo. Torpedar la silente. Silentar la torpa. Torpear la sila. Silar el trope. Tropear la licencia. Y ahora, vamos con un rato de música clásica entonada al ritmo de balada de King Africa.
Nuestra velada de hoy esta amenizada por un surtido de bombones con veneno peruano y pelos púbicos cedidos por la Oficia de Repatriación Industrial de la Guayana Francesa y Gilles de la Rosué.
Gracias a todos por asistir y antes de irse, refresquen el gaznate con un chorro de hidrocloruro de amonio donado por Agata Ruiz de la Prada una noche que vino trompa.
La idea de macerar el cileto después de deconstruir vuestras muecas desencajadas. Yo soy yo el que escribe estas lineas, debe haber un algoritmo central destruido por alguna rodilla floja de cualesquiera de la señoras con trajín y monóculo que hayan venido a ver nuestras oficinas y decida luego quedarse a clavarse bastoncillos de algodón por la retina del ojo.
El detective se asombro que en aquel etnónimo solo hubiesen descalcificaciones.
Taumatawhakatangihangakoauauotamateaturipukakapikimaungahoronukupokaiwhenuakitanatahu: una introducción al desasosiego existencial y otras formas de vivir al vida sin que un molusco te moleste cada dos por tres para que le firmes una petición a suscribirte a la Atalaya Malaya.
Esa lampara funciona con un chorro de gasolina. Ahora deberíamos apagar la luz y pensar en terrateniente de 23 años violándonos analmente al ritmo de 'Arkaham is here. Now we found it'.
Solemos despedirnos con 4 besos en los parpados, pero ahora vamos a revertir ese algoritmo y segregaremos mas endorfinas. Gaznapiro. Solenoide. Pus.

viernes, 12 de agosto de 2016

Antes todo esto era un anélido.



Voy a empezar como si todo esto se tratase desde el prisma de una novelita del 1456 escrita y dirigida por Jack Valenti después de una sobredosis de mescalinas y haber cenado fuerte:

Karim engendró a Ahmed
Joaquín engendró a Cat Stevens
Julien engendró a Millette
Millette engendró a Joaquín
Silence engendró a un tonel de sidra.
Karim volvió a nacer y no engendró a nadie.
¿Quién se ha comido mi tarrina de salfumán?
¿Quién necesita un espermicida en estos tiempos de desenfreno tan desenfrenable y después de inventarse la cocaína infantil en polvos para la leche?
Nosotros renunciamos a una tenencia ilícita de pertenecer al Club Bildeberg por tenencia ilícita de armas galácticas y decodificar el numero secreto de la Nintendo DS de Ted Turner y no volvimos a paladear el mañana tras un derrota futbolística.
¿Quién decide lo que ven las personas de los teletextos?¿Quién decide cuando una tarrina de salfumán ha sido totalmente descondensada de la realidad?¿Quién me mira cuando meo?
En un tratado absolutamente revolucionado incluido en un anexo de un códice calixtino que nos transportaba hacia un angulo muerto en la carretera, se incluía una postura sexual inédito con la que se necesitaba la ayuda de un paramecio en perfecto estado de descomposición para poder introducírselo en las partes pudendas por cualquiera de las 78 uretras del cuerpo humano. Dicha postura sexual se almacenó en un disco duro y permaneció deserrada de la faz de la tierra hasta que se icluyó un anagrama de dicha formula en una canción de Carlo Gesualdo. Hasta entonces, nadie vio salir al camarero y la gente empezó a empecinarse con las tarrinas de salfumán.
Nadie vio salir al camarero y entonces, todo se convirtió en una cinta de cine negro con resquicios humeantes de sexo destapado y sospechoso con cicatrices en la cara.
No es momento de destilar aquí, Jimmy. Estamos en mitad de una descompresión contractual desclorhificada. Desde que nuestro cuerpo se ha acostumbrado a estar en una postura fetal desde la Era de los Ascensores Asesinos habéis decidido ignorar las profecías del Profeta Mihjail T.J. Randall Ferguson Peribáñez Ponte III y no escucháis el divino trinar de El Palomo Graznador del Espacio Ulterior XIII y sus buenas nuevas sobre la des-asociación de la tarrina y el salfumán. Mi perineo ya no aguanta más y ha pillado una hernia, y se ha largado a vivir a Connecticut.
Nuestra buena noticia es que hemos reclutado a un salmón para salvaguardar las portezuelas de nuestr...No, eso no tiene gracia en esta entrada. Bórralo.
Ernie tuvo una hernia y se volvió verde cada vez que reírme. No pudo cagar y se fue de baretas con Humpty Dumpty hasta que los pillaron en el párking de la discoteca Bananas con kilo y medio de speed sin cortar. La solución a todos los problema spasa por convertirse en anélido. Según decía mi abuelo en una ocasión: 'Antes todo esto era un anélido'. Y al final, todos fueron ninguno y nadie pidió café con el croissant. No olviden rezar por Don Knotts, cámbienle el linimento a la abuela por Superglue y no olviden avistar los cielos: la imagen de una tarrina de salfumán podría estar esparciéndose sobre la tostada de Orus.