miércoles, 29 de enero de 2014
El canon del realismo.
Una semana mas, mi cartero contaba aquel tremebundo chiste-apología de la violencia en donde un Chevy Nova servía de macguffin a su jefe para convertirse en cabeza de turco a la hora de volar 13 furgones blindados de la policía nacional.
Cambiamos el final de la anécdota y nadie dijo nada. Ni siquiera todos aquellos que sospechaban al principio, ponían los ojos como platos, restregaban su sudorosa y grasienta mano sobre la pernera de su mohoso pantalón vaquero, hacían una mueca vana de indiferencia, volvían a restregarse su grasienta mano contra el mohoso pantalón y continuaban, así, una velada de copichuelas, gamas ensartadas y deliciosas ironías sin animo de lucro en un festín de morbosidad galopante, macromastia desbordante y sufijos acabados en -ante.
Mi profesora de inglés quiere follarme cada noche de mi vida. Mi consejo es no desabrochar tantas braguetas como el organismo desee desabrochar. La vida es cambio, y las nanas de la cebolla son una mierda comparadas con la de mi tío.
Dejaré un rato el redil de la tercera persona, para abrocharme la casulla del Eterno Predicador Lusitano y comenzará así mi Obra Caritativa con Los Tiempos Que Corren-Oh-Dios-Awk.
Desde los altares inconcusos de la Humanidad, el ser humano experimenta una serie de viajes unidimensionales a otra realidad superflua. El diario de ruta esta, específicamente, marcado en las coordenadas X349I7FH6777-PMHJ**-BDF. Siguiendo un sencillo calculo binario de Antioquía, se consigue realizar una trifulca tabernaria con unos mongoles y Kublai Khan en el siglo XI para después pasar a una sala de vestíbulo de cuarto de estar de sala de avión de habitación de hotel de útero femenino encharcado de silla de ruedas y hacerse preguntas sobre la evolución digital humana y sonrojarse continuamente.
La especie humana va en detrimento desde que instalaron una maquina de café al lado de las cucharillas curvadas con dibujos de personajes de dibujos animados. Nadie me escucha y una pústula
de pus sanguinolento me dice que le entregue todos los cuchillos que hay en mi casa y los done a una Obra Social La Caixa, así la humanidad no pagarla los desperfectos del mañana.
Una escalera se avecina contra la testa de Mr. Oppenhauser, pero ha decidido permanecer impasible a esta descripción fonética y escrita de sus próximos acontecimientos a manos de la mente de un demiúrgico escritor que escribe estas sonadas lineas y decide permanecer treo ante este dislate narrativo. Su cabeza no resistirá el golpe y decidirá ser pasto de la prosa literaria.
Ahora, recojo mi estoque y mi hilvanada resistencia ante los elementos y decidiré envainar-me las ganas de penetrar en Mollerussa, y decidiré hacerme el héroe eterno una semana semana después a esta.
La sala de pelucas esta en el cuadrante gamma cerca del ragnotti purulento de la tercera avenida. Ya no lloran mas las campanas por mí, ahora lo hacen por otro. Lo que, vulgarmente, en pródrómólogía nivel 8 se conoce como 'El canón del realismo' o 'Ayer por la tarde-noche tu yerno me la sudaba mucho-bastante'.
Cada uno es esclava del tiempo de la siembra del sorgo y del punto de cruz para señoritas de Avignon. Siento ser tan pusilánime a la hora de hacer una ensaladilla con berenjenas rellenas, pero el cuerpo disiente de mis actos y decide escudarse tras un festín de Babette. No siento nada ya. Salvo un...
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