miércoles, 30 de julio de 2014
La carabina de fin de año.
'En los albores de la Humanidad' suena a frase ranciosa para empezar el dicotómico desdén de una entrada bloggeriana cuyo autor, ebrio como un cochero francés del siglo XIV, rememora las albas del Decadente Estado de la Nación. Mugre, mugre.
Si estamos experimentando algo que aún no ha sido descubierto, mea culpa y llamen a un oftalmólogo si se quieren bajar.
Tú, chica del autobús con el escote forjado en borlas de oro macizo cuya mirada decidiste aparcar bajo los solapados pliegues de mi entrepierna embutida en un refajo resultón de volátiles setenteros mocasines y alfareros: quédese ud. con su subrepticio savoir-faire y déjeme a mi las obras.
La edición del mentado libro estaba sobrealimentada en cuero negro de la mejor calidad, tules rosas macerados en limonada azul, crisantemos aplastados por una prole de niños con sida, vejestorios horrendos quejándose del estado del país tras incubar un huevo de dodo, la mugre santa de cada día, los hábitos de las monjas intercambiados con las casullas de los curas, la excarcelación de presos como medida vehicular bajo las ordenes del vil salario, las sectas auto-destructivas con síndrome de Stendhal, la jerigonza de tu padre tas aparcar el coche en doble fila sin haber consultado antes las 12 ordenes de regulación del Sistema de Trafico Internacional abatido físicamente por las Autoridades Competentes y Ed Richmmond.
Todo ha sido una crónica de la sociedad contemporánea. ¿No le gusta? Deséese un cáncer cartilaginoso para estas navidades, Muy Señor Mío.
¿Se ha fijado ud. como barre el porche de casa su vecina? Ya sabe, la sabihonda esa que presume de tener un marido mejor, una casa mejor, un pelo ensortijado mejor y un perro mejor. Sí, esa mismo. ¿Por qué no urde ud. un plan inspirado en cualquier novela, película o telenovela que vea ud. en televisión y de esa manera, cuando relacionen el asesinato con esa novela, película o telenovela no tendrán mas remedio que cancelarla tras relacionarla con un lúgubre asesinato ocurrido unas semanas antes y de algún modo, se siento ud. (autor/director/productor/guionista/director) criminalizado, de alguna manera, por el material que ud. ha realizado?¿No es mejor sentirse reconfortado por su trabajo bien hecho que sentirse un mierdoso paria de circo sin prospecciones futuras de que su obra ha inspirado un crimen?¿No han de sentirse las grandes compañías petrolíferas culpables del asedio que hacen financiando carreteras demasiado mal amulatadas?¿No deberían sentirse mal las copisterias por dejar de fotocopiar libros pornográficos para aves o para humanos con par-afilias demasiado jodidas?¿No debería ud. como espectador/lector/inconsciente salir a la calle y dejarse de embotar por la basura que oye en Internet que, al fin y al cabo, a ud. ni le va ni le viene?¿No resulto yo ahora demasiado demagogico haciendo un discurso florido a través de dicho blog?¿No resulta la vida una carrera ardua de obstáculos cuyo final no parece llegar nunca y cuando llega, viene alguien con una patraña austera setentera de los Rápidos de Arizona y le ladra a ud 13.000 veces seguidas: 'COMPRE REVISTAFINA. EL MEJOR REMEDIO CONTRA LAS ENFERMEDADES GRAVES DE SINTARSINA. REVISTAFINA, Y OLVÍDESE DE PEGARLE A SU MUJER 34 PUÑALADAS MORTALES EN LA ESPALDA'?
Si no sentimos nada, ¿por qué luchamos con yelmo y espada?
No, esta parte final necesita mas chicha, mas morcilla, mas chicha, mas cameltoe. De verdad, tampoco sé si necesita nada, yo solamente pasaba por su cabeza leyendo y vocalizando en voz alta todo lo que ud. haya leído como si fabricase una amalgama de su mierda en un torticero discurso digno de una carabina. Una carabina imponente, por cierto, la de ayer. Se puede decir que se lucró a nuestra costa esa hija de puta. Esa carabina, la carabina fatal, la carabina de fin de año, la carabina que nos puso de rodillas, desnudos y un palmo de hojas de reclamaciones arrugadas en la boca antes de que llegase un grupo demoníaco de atestados buriles y nos dijese: 'Quietos ahí. Vosotros y vuestra fantasmagórica digestión intestinal.
Si, era una buena frase y yo era demasiado infante para comprenderla. Buena suerte buscando con un arpón al Gorila Rojo del Orinoco y grandes vísperas a los nadadores subacuáticos de los Bálticos de Arizona en los Juegos Olímpicos de Newyyt, Kronkite.
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