domingo, 16 de noviembre de 2014

Éstas son mis bridas de la corrección política.


Yo sin mi amo no soy nada. Y teniendo en cuarenta que provengo de una cuadriga con 12 zahoríes hambrientos mas, la cosa cambia. Soy, básicamente, un enturbiado señor de la guerra mesoamericano que esparce semillas de trigo por las autopistas de asfalto y, en un alarde de presunción prosopopéyica, me dedica al cultivo ahumado de seminolas del R12.
Cada ser humano simpático necesita de su lado parasimpático para realizar una exhibición malabrística en el centro de Cultura Popular de Su Pueblo Correspondiente: no interrumpa y mate a esa ardilla, por el amor de Dios.
Sacra sante, lávate las asperezas de los pies y vísteme con prisa, que aun voy con tiempo.
Y el tiempo voló.
Nos atenemos a disertaciones de carcater ciclo-culturalista, cuando en una mplio sentido, tendrían que ser de caracter ciclo-localista: exhaltación de la emoción, dijo el sabio una vez y no mas. Desenfrenado & fuerte como un caballo de carreras despues de tres lavados consecutivos con aceite de jirafa norcoreana: su caballo somnoliento agradeció los favores con una representación sin pausar de 'Venga aquí y lávame las aperezas de los pies' de Edward Albee & Chris Kattan.
¿A qué clase de paleto rustico le gustan las emociones fuertes que huelen a morado?
Después de ganar el premio Rothscild al mejor educador parsimonioso de la Década, nuestro invitado de suicidó. Una cohorte de detectives con lupa y equipados con una gabardina con el precio todavía en la hombrera empezó a revisar los recovecos de la mente del monje episcolapiano Edward Atkyns Bray. De ese modo, y con ya había sido anunciado anteriormente por una corte de esbirros venecianos estereotipados como actores profesionales de una opereta gay de Wolfgang Gluck subidos en un Ford Betanzos de segunda mano y sin licencia: la audición será a las 8, aunque se retrase por 12 contratiempos de indole moral, personal, meteorológica o extrasensorial. Avisada queda, Agnès Varda mediocre.
Como decían en un panfleto reciclado en Saturno del año 1278 antes de la advenedicción del Vizconde NeoPapal Krois de Van Buffetë: 'Los humanos son una raza que solo servirá para molerles los huesos y depositar sus excrementos y demás remanentes en una bolsa espacial y enviarla hasta el centro del mismísimo Sol'.
Yo se esto ahora porque morí y renací a partir de un ficus plantado en mal estado. Avisados quedan, pobres Señores de la Guerra Santa.
Solo queda decir, que si una invasión de picores inguinales con fuerte aflicción simbiótica por la emanación constante de jugos gástricos con septicemia garantizada ya no les asustan: éstas son mis bridas de la corrección política, póngamelas donde buenamente puedan y atizarme con un sonoro xisclet que no les reconocerá ni la madre que les parió untado en margarina.
Pruebe el pollo campero: si es bueno para ud, ¿por qué no lo será para la nuestra? Se me acabaron las ganas de esforzarme por crear a una mujer bonifica de pechos descomunales, iré a rogarle a un inventor cibernético con tendencia a los aspavientos barrocos de finales del Siglo Lunar XII y entonces seremos felices. No esterilicen a su padres, la misma Reina Mora con lazos de tul estampados en canicas fosforescentes se lo agradecerán. En una osera de la calle Maine, nació un cómico norteamericano que demasiado tarde se volvió conocido y demasiado pronto murió, aunque pasó gran parte de su vida en Suffolk y poco a poco fue ingeniándoselas para cuando su muerte fuese efectiva, poder desenterrar los huesos de su padre y realizar una venta benéfica de huesos de padre. Así es la historia. Ahora siga todo recto hasta Yoknapatawpha.

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