miércoles, 1 de mayo de 2013

El extraño coagulo de Natasha Astridgewood.


La primera vez que otee aquel blanco mar parecía mas bien marisco marinado y no sushi salpimentado. Todos reducíamos nuestras opciones hacia Cédric Van Rinj. Demasié de sustancia para el body.



Sí, soy yo, vuestra avezado gacetillero en otra de nuestras nuevas y folclóricas aventuras exóticas en este páramo de la blogosfera aquejado y alejado de la mano de Dios y de todo aquel que desconoce la relación entre el Bosón de Higgs y la termodinámica de Gilles-Ünd-Clark Johns. Otée un gato. Otee una hiena. Otee un marinero masturbándose con las piernas flexionadas en X. No puede. No puede flexionarlas. Su pensamiento se turba hacia un fallo de combustión 33 y 1/3. Afloran sentimientos de paz y tranquilidad en el puerto del Amor (marca registrada por E****sa).
Siguiendo con las onomásticas del día, hoy tenemos albóndigas caducas de ayer rellenas de cerillas de hoy para todos aquellos que quieran salpimentar su vida oteando un pimiento moruno dejado de la mano de Gilles-Ünd-Clark Johns.

Ayer se me acercó un transeúnte con traje de franela y muaré, y susurróme al oído una frase que rebote en mente como gachas de pan duro: Habilitar la función Instant para realizar búsquedas más rápidas'.

Explícome las rencillas de una sociedad con cargos de conciencia por matar a una cebolla  la deliciosa sensación que debe ser ver morir acribillada a la zorra de Curri Valenzuela y a su troupe de sanguinarios contertulios, las deidades suizo-romanas que pululaban por la Suiza-Roma decadente tocando el arpa y recitando poemas de Rómulo y Remo...Dejemos la amalgama de vocablos para todo aquel interesado en el Proceso de Sociabilización de Aves Nocturnas con Toupée. Mañana mas y mejor.

Volvimos a casa después de un rato largo de exoneración pueblerina y nos sentimos mal con nuestro karma (ese concepto mutuo). Decidieron volver a subir al Kilimanjaro y encontrara la Suerte y la Fatalidad (eran hermanas). Las cosas cambiadas de plano, cambian. Como las estaciones en invierno y EmilyDickinson después de otear a tres nutrias. Si uds. supieran la cantidad de ficheros que hay en las estancias policiales para relatar el itinerario correcto de 'El extraño coagulo de Natasha Astridgewood', no habría papel virtual suficiente para contener la amalgama de otear-vaciar  matar, exonerar y demás jerigonza anteriormente mentada y usada como recurso para diferenciarla de las demás entradas (Astridgewood era de la Francmasonería judaica pero su yerno aún no lo sabía). El fantasma de las Navidades pasadas quiere leche con muffins. La madre que lo parió. Mi sinestesia y aha acabado su sintaxis. Pueden llevarse la niño. No lo queremos. Uds. tampoco. Ahora oteen sus suegras. Echen el arpón. Echen a correr. Salgan de aquí. Salgan de su casa. Muerte a todos. Mierda. Ay. A. (...)

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