miércoles, 8 de mayo de 2013

Texto escrito por Steve Kanvas.


Hoy, que no esta Earl Z. McOons, dejaré que mi cremosa verborrea resurja de entre mis labios.

La verdad es que no sé como Earl podía hacer apología del racismo, violación, sionismo, pederastia, masturbación y demas lacras sociales sin que le cayese una buena tunda de querellas, pero bueno, intentaremos normalizar dichos estamentos.

Hola, soy Steve Kanvas y mi mayor logro sería poder dedicarme a la industria del artisteo, concretamente a la teatral. Estaría interesado empezar con algo de Chéjov, luego ir subiendo por algo de Dahl y hacer un summum proletriat con algo de Rosa Montero. La verdad, tengo que decir que mi experiencia teatral es nula, pero si alguien me contratara haría feliz a mucha gente, sobre todo a niños con déficit de atención. Piensen en esas caritas. Aunque no tengo demasiada experiencia teatral (me expulsaron de 12 escuelas de teatro por tocamientos impuros, al menos eso decía la carta de despido de 9 de ellas, hacia los infantes. La mayoría de esa criticas están infundadas ya que, en mi defensa diré, que solo les estaba ayudando a abrocharse la bragueta, no hubo ni una sola felación ni ningún otro tipo de rozamiento lubrico hacia ellos. Que conste en acta). Dejando al margen la polémica, ese deseo nervioso de ver a alguien en escena y que esté a tus ordenes  y que siga a rajatabla cada matiz que le dés, me pone de un cachondo ferviente que no se pueden uds. imaginar. El teatro en sí es lo de menos, lo poderoso de este ARTE es la sumisión del individuo, tampoco quiero ponerme filosófico ni dogmático  pero mi percepción de la realidad es mi percepción de la realité. Respétenla, buenos hombres...los que sean.

Seguidamente, si alguien no tiene a bien contratarme para una obra teatral, mi segunda faceta correspondiente es aparecer en un programa radiofónico personal y mono-egomaníaco (es un término inventado por mí mismo que significa que yo adscribo el programa: director, montador, mezclador, presentador, tramoyista, chico que reparte los capuccinos, etc.). Lo que importa es la intención, dijo Ariadna Gil. Mi planning es empezar por un resultado de las quinielas de ayer, hacer un resumen de la actualidad, política, algunas chuflas en plan Mordecai 'Three Fingers' Brown y acabar con un meteosat invisible, para estimular la imaginación de los espectadores. Esto, naturalmente, puede ser modificado a gusto y placer del productor, aunque mi única condición sigue siendo que no intervenga ningún otro homo erectus en ninguna de mis tertulias, el programa se llamaría 'The Steve Kanvas Hour', así que nadie mas estaría a cargo de la presentación ni conducción, ¿queda claro?. El programa serían unas 2 horas de chácahra vespertina en la que este humilde lacayo elabora un vomito intestinal sobre esta pútrida sociedad a la que uds. llaman 'humanidad'. De momento, es un comienzo. Se puede ir lijando.

En tercer lugar, uno de mis mayores anhelos ha sido la escritura. Aunque ya haya escrito una serie de libelos pulp titulada The March of Sir Beaukela-eer the Big One ilustrados por Edd Cartier, mi ansia de crear mundos inhóspitos todavía no ha quedado saciada. Una vez, me propusieron interpretar en braile una guía de autoescuela local. Les dije que: Antes me ahorcaría con mi cadena del váter . Tengo la carta en casa, por si les interesa, lo juro por Rita Irasema. Mi planes para este concepto literario son: 1) una novela acerca de la incertidumbre del ser humano para enfrentarse a diferentes aspectos burocráticos de la sociedad protagonizada por un homosexual reprimido llamado Rölf, otra sobe una familia disfunacional atrapada en un vórtice espacial (nótese las claras influencias a grandes filósofos como Kierkegaard o el Padre Pilón en este últimos aspecto). Y la tercera novela, sería un glosario de mis dos anteriores en las que cuento diversas anecdotas que serían bastante clarificadoras para el lector y en medio, algunas coñitas marineras para adelantar la lectura. No descarto que ninguna de estas novelas se adapte a al gran pantalla con algún director millonario y cobrando una burrada (sic) de dinero y estar yo constantemente dirigiendo todo el cotarro. Lo siento, pero la pela és la pela.

Y la verdad es que me encanta conjugar todas las letras, pero uds. saben que Steve Kanvas no puede para de crear. Dejo esta carta en este magnifico (aunque oblongo) blog para que sea rescatada por algún magnate ricachón de diversa compañías bibliográficas, teatrales o ídem y me acoja bajo su ala de compasión misericordiosa.

-Steven 'Shorty' Lewinkopf Karvasian -

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