martes, 22 de mayo de 2012
Excelsa precariedad empresarial de Baja Estofa.
Millones de entradas se tirarían de los pelos por aparecer en este subproducto dejado de la mantra de Dios. Lo sé, me exculpo porque no tengo culpa. Soy neutral, asexuado y grisáceo es mi segundo apellido. Reitero: me encantaría depositar mi esperma en las bragas de las de delante. Reitero: no follar, solo depositar. Las enciclopedias explican mucho y no dicen nada. La morralla se acumula en nuestra cara como agua de Mayo. El surrealismo no existe, solo es una pendiente donde transitan las mas aniñadas y brechtianas formas de vida pluricelular.
-Los protozoos están esperando su momento All Bran-
Existe una brecha espacio temporal que nos impide redirigir nuestro subconsciente para que no oigamos la voz de Ramón Langa como narrador de nuestros sueños. Tengo un mayordomo que hace de travesti cabareto en la salita de estar todas las tardes. La solución a todos los problemas de la vida es una pegatina que viene en un Bollycao. Líquidos seminales everywhere. La gente malinterpreta lo retro llamándolo vintage. Creo que ahora es el momento idóneo para expulsar esa sustancia indomita que no es semen ni orina, que los científicos califican de 'hiel seminal'. Las represalias de antes te dejaban con la boca con regusto a cuero y el cuerpo lleno de acetatos impregnados en semen. Oh, Campari, where are you?.
Hannah Barbera, deja de violarme en mis mejores pesadillas. El terrible y onírico mundo del Coronel Klink y Archie Bunker. Esto se esta trastornando un agujero de anti-materia lleno de pezones afiladísimos. Y me encantaría amaestrara a un hindú colérico. Mi lista de patillas para este año describe perfectamente mi sabor favorito de wasabi caliente. La codicia no tiene fin, la codicia es mi hilo de Ariadna. Quiero follarme al cadáver caliente de Safo de Lesbos. Alcanzar el grado T-78 de masonería gracias a una ulcera de estomago y a mi excelsa precariedad empresarial de baja estofa.
Benditos aquellos que supieron masturbarse durante la homilía. Paren el autobús, que tengo que excretar una ostia consagrada. Y ese fue el chiste. A tomar vientos, Kierkegaard. Mañana mas conservadurismo cartesiano.
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