domingo, 20 de mayo de 2012
Viscosidad rectal.
Ojalá P.T. Branum fuera resucitado con las mas modernas técnicas de inseminación artificial, el nos enseñaría el camino de la acritud y la desconfianza parental. Los parricidas son los dioses griegos de la nueva era Newscorp. Alabemos al creador del peinado Bob para caimanes en celo. La cuñada de Göring popularizó el peinado Bob en la Vogue pre-Weimar. ¿Descalificar huesos o destilar champú? La decisión mas difícil que he tenido que tomar en mi vida. Llevamos varios días sin twittera porque un caimán se ha adueñado de mi laptop y ahora lo está sodomizando...Papi, quiero un caimán.
Alguien, en algún recóndito cubículo, de alguna recóndita empresa de este recóndito mundo acaba de amenazar con violar a su grapadora ciando todos se hayan ido, incluido el portero. Hacer horas extra dignifica y insemina-liza al individuo. Tomarse un cortado con sacarina a las tres de la madrugada hace revivir nuestro lado mas Fernando Fernán Gómez. Visualizar a Camilo José Cela en sueños apuntándote con una pistola en la mano, pidiéndote que absorbas el agua de una palangana por vía anal. Copiando no me engañáis a mi, os engañáis a vosotros. De todos los spoilers que había en la red, tuve que leer el que desvelaba el sentido de la vida. Los seres de anti materia son los políticos fundamentalistas. Viva el olor de basura descalcificada. Vivan los caimanes de pelo churretoso. De mayor seré vigilante en el monumento a las victimas del Holocausto en Berlín. Mi vida esta a un fire de estallar en mil bolsitas de té shinto.
Mi padre me dio el mejor consejo que se pueda dar a un hijo: 'No aceptes caramelos de ningún cyborg, todos quieres recargar su batería'. En Internet hay que leer cada gilipollez que hace que un cacho de tu alma se despida haciéndote un corte de mangas. En los thrillers hay mucho mermao. Los caimanes son los nuevos Papas de la galaxia Cyaberphord Coomixhajja. En esto jodido orbe hay demasiada información de todo, pero nadie hace entradas coherentes en la Frikipedia. Se despide esa viscosidad rectal que habita en vuestro ombligo cada mañana.
¡George R.R. Martin, muérase ya!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario