jueves, 12 de julio de 2012

Primera Iglesia Confraternizada.


Por fin ha llegado el momento de que nos ilumine un rayo esperanzador lanzado desde una superficie baja a 3 km/ por metro cuadrado y nos eleve cuales polillas atrapadas en el motor de un Boeing rumbo a Balconete, y darles una lección a esos sarasas que se transvisten con la intención de hacer muecas de desagrado a los coléricamente sudorosos. La jerga infantil apesta, y vosotras, morsas, lo sabéis y no lo queréis reconocer.
La única manera de confraternizar con una orbe maldita y pútrida es hacerse con un detector de metales en la próxima tienda de electrodomésticos de la siguiente ciudad Centauri. Dios bendiga al informático que se atrevió a formatear todas las estrellas enanas rojas que encontró en el wirefire de su computadora. Las braguetas bajadas son síntoma de malos cuidados hipoglucémicos. 9 de cada 10 medicuchos recomiendan fracturarse la mano haciendo zorbing perpendicularmente. Y sí, acabo de cortarme con un folio y estoy pensando en follarme a Sigourney Weaver entre monos.

Desearía poder inventar una serie de colonias relacionadas con el asesinato de Baba Yaga a manos de un cosaco del siglo XII y a Mahoma cagando...bueno, me reservo mi opinión hasta que oigo el nuevo single de DC Utta Rulle Cohee. Todo es tan mundano que parece estar hecho de materia gris de la parte posterior del cerebelo, por eso las aceras están pavimentadas con materia osea sobrante de James Coco. La gente se comporta como un enfrentamiento entre gimnotos y colibríes de Nueva Zelanda, es decir, nada es obtuso y todo es semi-obtuso, como diría William Blake entre monos. En al siguiente entrada recuerden a este esclavo de la policía noruega que se cambie el apellido por el de Chestain-Khromme. Ya están empezando a molestarme las miles y millones de sudamericanas que se dedican a hacer pavimentos con olor a ajo y a AmbiPur Protect. El siguiente post esta patrocinado por las Nuevas Generaciones de Tex Avery: Ahí va mi prima nadando en salsa agridulce. <<La costra inmunda>> será el titulo del siguiente western de Radu Mihaileanu.
Quedan demasiadas historias por contar en las que aparecen jarrones voladores que salen de la nada. Se acabó el hacer bandos con al música de 'Marienbad and the Two Ronnies' de fondo. Ahora mismo haría dos cosas: hacerme misionero para poder follarme a Johnny Eck y un musical de Broadway donde Liza Minnelli hiciese el papel de una francmasónica asidua a las revistas que regalan muestras de champú gratuitas y afincada en la Primera Iglesia Confraternizada de Bhutan.
Se despide un maromo que acaba de rellenar una quiniela con las iniciales de los 29 artistas que han ejercido la gigantomastia para despuntar en el mundo del artisteo y la farándula, o como se dice en mi estanque: Uyu Ubbut H.O. Hoyt.

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