domingo, 1 de diciembre de 2013

Morir vagamente sin ningún atisbo de nada.


Me ha encantado formar parte del grupo de coristas virginales de la Universidad de Stanford sin ni siquiera saber a qué me estaba apuntando, pero ha sido una mañana extraordinaria: de las de pizza y 'Dharma & Greg'. Solamente espero que ese zumbido mental que ilustra la antesala de mi gotero mental sea un halo de persuasión que solo vende aritos de colorines y tal. Dadas las circunstancias, y el poco tiempo que me deja mi hernia de explicarles cosas, vamos a retomar el tema donde lo dejamos la semana anterior: A estaba discutiendo sobre la cantidad de plomo mínima permitida que debería tener un portaminas para que pudiese no envenenar a un serpiente de crótalo hawaiana y B decidió marcharse a tomarse un café en el bar de abajo; y nos dejó una larga ristra de improperios y vacía cuticular del 15. Necesitamos mas impresores inmediatamente, inmediatamente, inmediatamente...U nos echan a los lobos.

Perdonen que les moleste a estas alturas de la noche, pero necesitaba un porrón para mi carpa Juanita particular. Siéntense como hombres en esas sillas de enea con sus pantalones de tergal y sus camisetas de perlé y escuchen este Tratado sobre la Soberanía del Pueblo Tanganica del 1277 antes de la antesala de la ascensión del Rey Vizconde Droovi Ak-El Surinam al reino ulterior de los Sieloc:

Dios vendrá, pero no volverá.
Dios vino con un cargamento de patatas fritas y nachos.
Creíamos que Derek iba a compartirlas con nosotros, pero decidió hacer oídos sordos y se puso a jugar a la Wii sin ningún miramiento.
Cenar es de cobardes'.

Pongo el punto sobre la i y vamos a follar arriba.
Desde este momento en el que cojo estas tijeras gigantes para convertirle en el nuevo Cirujano-Dios y seccionar esta joroba infectada en pus, voy a hacer un acto para hacer pliegues con las cutículas y mas tarde iremos a los bolos a echar un 2 contra 2. Igualitarismo parcial.

Kenneth Kaunda me miró fijamente a los oídos y me dijo una lapidaria frase que pasará a los oscuros anales tupinambescos de la sociedad contemporánea: 'Si somos lo que comemos, ¿por qué no puedo comerme yo a una serpiente de crótalo hawaiana?'. Aquello fue mortal para mi ego. Demasiado cansado para escribir, demasiado encanillado para pensar, demasiado loo para escribir Antígona y luego cantar 'Guantanaemera' con voz de pito, demasiado lúcido para estamparte a la carpa Juanita en los morros, demasiado jíbaro para memorizar todo el Síndic de Greuges volumen 13, demasiado cuerdo para bizquear como un estrábico, demasiado estrábico para ser tú. Demasiado yo para el mundo. ¿Si el mundo nos odio por qué seguimos existiendo? Seguimos existiendo porque aún no tenemos las respuestas. FiloSOSfando por amor al arte. Voy a seguir viviendo por aquello del amor al arte que cantaba Luis Aguilé, y no morir vagamente sin ningún atisbo de nada. Mis compañeros de clase son unos chulopiscinas mediocres y unos mierdas con mucho que abotonar y desabotonar. Buenas noches, América. Escríbeme una carta desde el cráter donde aterrices. Ka-Chaw.



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